martes, mayo 30, 2006
Los "grandes" de Internet crecen en la Bolsa
Acaba de publicarse el Informe DIGIWORLD 2006 de IDATE y, como no podía ser menos presta especial atención a la pugna entre los grandes operadores de redes de telecomunicación y los no menos grandes portales de Internet, centrados en servicios más o menos especializados. Las cifras que aporta este informe favorecen a estos últimos. En concreto, la capitalización bursatil conjunta de Google, Yahoo, eBay, Amazon y Microsoft, de 560.000 millones de dólares, supera a la de los seis mayores operadores mundiales de telecomunicaciones. Lo inmaterial se impone a lo material.
La capitalizacion bursatil, como es sabido, trata de descontar beneficios futuros. A veces los imagina y a veces son reales, pero siempre son un buen aviso para los competidores. Según parece, la publicidad que se está volcando en Internet y la necesidad de fidelizar al cliente con contenidos atractivos, conjuntamente con la dimensión mundial que ofrece la Red de Redes, son la bazas que favorecen a Google y compañía. Pero sus antagonistas, los operadores que suministran la conectividad, se quejan de que la legislación y regulaciones a que están sometidos les están impidiendo competir eficazmente, y tienen razón. La convergencia en este caso es asimétrica. Si, como parece lógico, es la legislación la que debe seguir a la convergencia y no a la inversa, habra á que aligerar esta legislación. Los servicios de Internet están muy bien, pero para disfrutar de ellos hay que conectarse primero; empobrecer a las empresas que aportan la conectividad no parece una buena receta para mejorar las telecomunicaciones.
La capitalizacion bursatil, como es sabido, trata de descontar beneficios futuros. A veces los imagina y a veces son reales, pero siempre son un buen aviso para los competidores. Según parece, la publicidad que se está volcando en Internet y la necesidad de fidelizar al cliente con contenidos atractivos, conjuntamente con la dimensión mundial que ofrece la Red de Redes, son la bazas que favorecen a Google y compañía. Pero sus antagonistas, los operadores que suministran la conectividad, se quejan de que la legislación y regulaciones a que están sometidos les están impidiendo competir eficazmente, y tienen razón. La convergencia en este caso es asimétrica. Si, como parece lógico, es la legislación la que debe seguir a la convergencia y no a la inversa, habra á que aligerar esta legislación. Los servicios de Internet están muy bien, pero para disfrutar de ellos hay que conectarse primero; empobrecer a las empresas que aportan la conectividad no parece una buena receta para mejorar las telecomunicaciones.